La metafísica de 'Caída en picado'

 




Hola, mis queridos blogueros. En este nuevo post os vengo a hablar de ‘Caída en picado’, un episodio de una de las series de moda en Netflix, ‘Black Mirror’, que tiene millones de seguidores en todo el mundo y muchas críticas positivas.
Lacie es una chica que vive en una sociedad donde la mayoría de personas están obsesionadas por las puntuaciones que les dan en redes sociales. Estas puntuaciones marcan las diferencias sociales y las personas con una alta puntuación tienen una serie de ventajas: pueden acceder a lugares más elegantes, tienen acceso a la sanidad, tienen más amigos, etc.; en cambio, las que tienen una baja puntuación viven en malas condiciones. Por eso, todo el mundo tiene mucho cuidado con lo que hace o dice, porque el más mínimo detalle es puntuado negativamente.
Un día, su amiga de la infancia la llama después de ver una publicación suya sobre don Trapitos, un muñeco que habían hecho cuando estaban en el colegio. Esta le dice que se va a casar y que quiere que sea su dama de honor. Lacie se ilusiona mucho, porque cree que con esto conseguirá ganar más puntuación y, así, podrá comprarse un apartamento muy lujoso.
Sin embargo, el día que va a coger el avión para ir a la boda discute con su hermano y tropieza con una persona en la calle, con lo la gente empieza a puntuarla negativamente. Cuando llega al aeropuerto, ve que su vuelo ha sido cancelado y se enfada tanto que insulta a una azafata. Inmediatamente, la gente que está a su alrededor la puntúa negativamente y su puntuación baja tanto que no puede alquilar un coche para ir a la boda y tiene que hacer autoestop. La recoge una camionera que tiene una puntuación muy baja. Esta le cuenta que antes era muy popular, pero que su marido enfermó de cáncer y, como su puntuación había bajado, no fue atendido por los médicos. Debido a esto, ella empezó a tener malos modales y su puntuación bajó muchísimo más. Esto hace que Lacie reflexione y empiece a ver la vida de otra manera.
Su amiga, al ver que la calificación de Lacie había bajado tanto, la llama y le dice que es mejor que no vaya a la boda, porque piensa que eso le puede perjudicar. Ella no le hace caso y va a la boda. Lacie logra colarse en el restaurante, esquivando a los guardias de seguridad. Tiene todo el cuerpo manchado de barro. Los invitados alucinan cuando la ven. Ella pasa de todo, coge el micrófono y empieza a dar el discurso que había preparado. A medida que los guardias se seguridad se van acercando, ella empieza a perder los modales. Finalmente, los guardias la cogen y la llevan a la cárcel. A pesar de terminar en la cárcel, ella está orgullosa de haber podido expresar cómo se sentía con libertad, sin miedo a las malditas calificaciones.
Este capítulo me ha parecido muy interesante y podemos sacar de él varias reflexiones filosóficas. La primera es que, desgraciadamente, vivimos en una sociedad dominada por el mundo virtual. Para muchas personas, este mundo ha desplazado al mundo real: cada vez hay más personas que hablan a través de las nuevas tecnologías con otras personas a las que no conocen de nada y, sin embargo, no hablan con los vecinos de su calle; o viven experiencias virtuales, pero son incapaces de realizar acciones cotidianas como dar un paseo con un amigo, charlar de tonterías, ir al campo...
También me parece muy interesante cómo se muestra el estrés y la ansiedad que provoca vivir constantemente pendiente de una puntuación. Mucha gente sufre ansiedad cuando sube una historia a una red social y tiene que comprobar todo el rato cuántos “likes” tiene. Si no se sabe gestionar bien esta situación afectará a la salud mental y tendrá graves consecuencias.
Esta situación afecta, además, a la autoestima. El hecho de compararnos continuamente con otras personas no solo es consecuencia de una falta de autoestima sino que puede perjudicar la imagen que tenemos de nosotros mismos y hará que sea más difícil resolver los problemas en el día a día. Esto se ve muy bien en el miedo que tiene Lacie a ser juzgada por las personas que tienen una puntuación mayor.
Igualmente, creo que es muy interesante que la puntuación que tiene una persona condiciona la percepción que los demás tienen de ella. Esto me parece negativo, pues provoca prejuicios; pero, desgraciadamente, pasa cada vez más. Esta situación puede hacer que muchas personas sean rechazadas y excluidas por otras, sin que estas las conozcan personalmente.
Igualmente, me parece muy injusto que la puntuación provoque diferencias sociales. Como he comentado antes, la gente con mayor puntuación tiene más privilegios, tiene mejores casas, tiene más lujos e, incluso, tiene acceso a servicios que deberían ser para todos, como la sanidad. Sin embargo, los que tienen menos puntuación viven en peores condiciones y son tratados peor por el resto de la sociedad.
Por último, voy a referirme a las reflexiones metafísicas que observo en la película. Nuestra sociedad vive cada vez más con las nuevas tecnologías y se han creado mundos virtuales, como el metaverso. Aunque yo no creo que esto sea el mundo real, las experiencias que viven estas personas sí son reales. Esto plantea un problema metafísico, pues cada ve es más difícil distinguir lo que es real de lo que no lo es.
En mi opinión, vivimos en un mundo cada vez más ficticio e, incluso, falso. Obviamente, todo lo que aparece en redes e Internet no es real y no hay que dejarse influenciar por todo aquello que vemos a través de una pantalla, porque cada vez hay más información falsa a nuestro alrededor y tenemos que ser conscientes de ello. En las redes sociales hay mucha apariencia y falsedad. La gente dice que es feliz aunque no lo sea y comparte todo lo que hace para tener más “likes” y seguidores. En muchos casos bajo esto hay problemas de autoestima porque la gente necesita sentirse importante: inventa cosas que no le han pasado, prefiere sacarse un “selfie” delante de un monumento antes que disfrutar del monumento, publica fotos editadas con una serie de filtros para parecer más joven y guapa… Esta forma de vivir tan pendiente de las redes puede llegar a provocar problemas mentales.
En conclusión, yo creo que este capítulo de “Black Mirrror” nos ha hecho reflexionar sobre la importancia de las redes sociales hoy y cómo nos pueden afectar a nuestra salud mental. Para evitar que las redes afecten a nuestra salud, debemos ser conscientes del problema y de la importancia de diferenciar entre lo que es real y lo que no lo es.

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